La espiral es un intento de controlar el caos. Tiene dos direcciones. ¿Dónde te sitúas tú: en la periferia o en el vórtice? Empezar desde el exterior remite al miedo a una pérdida de control: enroscarse hacia el interior es estrecharse, retraerse, compactarse hasta desaparecer. Empezar por el centro es afirmar. El movimiento hacia el exterior representa la donación y la pérdida de control con la confianza, la energía positiva, la vida misma